enero 15, 2026

Puntanidad al palo

defender lo logrado

Arde Patagonia


Por Juan Carlos Lopaczuk *
La falsa conspiración mapuche-israelí y las consecuencias de la ausencia estatal.

El principio del 2026 está marcado en nuestro país por los incendios en la Patagonia, más específicamente en las localidades chubutenses de El Hoyo y Epuyén que ya han arrasado más de 15.000 hectáreas.

Las conspiraciones sobre los responsables de esta tragedia ambiental comenzaron a recorrer los medios de comunicación y las redes sociales.
La teoría israelí intentó refutar el » Plan Andinia», el cual consiste en una supuesta planificación judía para apoderarse de la Patagonia. Lo que fue alimentado por videos virales en donde turistas israelíes eran encontrados realizando fogatas ilegales en los lugares del incendio. Fomentando con ello el antisemitismo y los discursos de odio. Lo cierto es que el video principal de esta acusación, en donde un joven increpa a unos turistas al borde de un lago, fue realizado en Santa Cruz a 1400 km de los incendios. El autor de este video se llama Martin Morales y en declaraciones al medio «Ahora Calafate» mencionó que fue filmado en el » Parque Nacional Los Glaciares» y apago el fuego y realizó la denuncia.
En cuanto a la acusación mapuche. El origen se dio en el portal ultraderechista LaDerechaIDiario.com y que el ministerio de seguridad nacional retomó con dos comunicados del día 7 y 11 de enero en donde responsabiliza plenamente de los hechos a «Grupos terroristas autodenominados mapuches». Lo que viene abonar la endeble teoría bullrichista de la amenaza RAM-Mapuche en la zona y de sus alocados vínculos internacionales. El fiscal de Lago Puelo Carlos Díaz Mayer mencionó en el medio Chequeado.com que no hay indicios de participación mapuche en los incendios, así como de intervención de israelíes en el desastre ambiental. La investigación de Díaz Mayer apunta a una pelea de dos grupos zonales y de una mujer proveniente de Buenos Aires hace dos meses.
Mas allá de las peleas territoriales de grupos que pretenden extender sus limites con focos intencionales cercanos a reservas naturales. Las causas también se encuentran en la sequía y el calentamiento global. Agravados estos inconvenientes en la inacción gubernamental y la falta de recursos. El presupuesto destinado en 2026 para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego ( SNFM) se redujo en un 68,9 % con respecto al del 2023 y en un 71, 6 % con el del 2025. Implicando una caída de los informes de alerta temprana y evaluaciones de riesgo. Capítulo aparte es la situación de los y las brigadistas que ven diezmados sus recursos, ya que perciben un salario mensual de 860.000 pesos, contratos laborales precarizados y por jornadas de 13 horas de trabajo diarias, donde arriesgan sus vidas cada día por lo peligroso de la tarea.

También la extranjerización de tierras, sobretodo limítrofes, es otro grave problema. En nuestro país hay 13.243.225 hectáreas en manos foráneas. Lo que implica una ausencia total del estado en el control ambiental de esas zonas, y que extrañamente, o no, nunca se incendian. Quienes además modifican la biodiversidad y extraen recursos para su propio lucro privado. Una vez más la ausencia estatal genera consecuencias negativas para las poblaciones y el medioambiente patagónico, que una vez más enfrenta la destrucción de su paisaje natural.

*Profesor de historia y periodista
Director del proyecto comunicacional
Palabra de Pueblo