El pasado domingo, la vedette de la ciudad de La Punta, el balneario municipal, ahora convertido en parque acuático desde que les dieron toboganes y mangrullos infantiles, tuvo su día de furia, aunque no es la primera vez que sucede, según los relatos.
Hubo peleas, robos y desmanes por doquier, mientras para el canal A24 solo mostraban «lo lindo» del festival de la mujer asadora, al pobre cronista, comenzaban a interrumpirle la transmisión los mismos turistas para darle aviso de que había problemas de seguridad en el lugar.
Al parecer, y según lo que publicaron varios medios de esa ciudad, falló la seguridad, hubo venta de alcohol en exceso, se superó varias veces la capacidad del balneario, etc. Todo, podría haberse evitado, si los funcionarios municipales (teléfono Martin Olivero!) no estuvieran tan preocupados en recaudar llenando el lugar y vendiendo alcohol, y se esforzaran por darle la seguridad a cada uno de sus visitantes.

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