mayo 16, 2026

Puntanidad al palo

defender lo logrado

Las nuevas formas de hacer política II

Por Juan Carlos Lopaczuk*
El replanteo de la organización popular de cara a una nueva construcción política.

El nuevo horizonte que se avecina en la política argentina requiere una nueva interpretación de la organización de la comunidad. Ya que los errores cometidos en este ámbito han permitido en parte el ascenso de la ultraderecha.

En tiempos pasados existió la percepción de que la proliferación de organizaciones políticas otorgaría volumén al aparato político dotándolo de una nueva fuerza vital. En la actualidad este aspecto a generado todo lo contrario. Infinidad de organizaciones solo han fragmentado el campo popular y han debilitado la organización de la comunidad. Empujando al campo popular a tener que negociar con decenas de referentes´´ cualquier acción a realizar. Causando un grave deterioro cada en la organización comunitaria efectiva. La unificación en un solo partido, puede ser la salida en tiempos de poder fascista. Ya que finalizaría con estos conflictos y fortalecería la conducción del espacio. Un concepto que ha sido preponderante en la organización comunitaria y política ha sido el delcompañero liberado´´. Esta concepción política hace referencia al compañero-militante´´ que cobra un sueldo estatal pero que no necesariamente debe cumplir con su tarea laboral, quedandoliberado´´para hacer política´´. El fin de esta cuestión fue fortalecer el armado territorial. La consecuencia hasta ahora, a sido todo lo contrario. La no participación en la tarea laboral, ha generado ante la atenta mirada diaria de los/as trabajadores/as que si cumplen su jornada, un rechazó generalizado que ha robustecido un ejército opositor que se opone a estas prácticas y que vuelca al electorado hacia el espectro derechoso. Siendo esta práctica hoy máspiantavoto´´ que fructífera para la construcción política.

Otro aspecto que a perjudicado ampliamente el sueño del campo popular ha sido el reparto de cargos a la hora de la toma del gobierno. Debido a esa infinidad de organizaciones políticas y ante la incapacidad de convencimiento real de las conducciones, se ha caído en la necesidad de repartir cargos no por idoneidad, sino más como forma de “pago´´ por la acción durante la campaña. En gran parte de casos, no se ha priorizado la formación y la verdadera capacidad para el ejercicio de la gestión. En cambio se ha recaído en la elección de referentes de orgazaciones, a modo de vuelto por los servicios prestados, generando con ello desastres administrativos y fracasos rotundos en el manejo del estado. Abonando con ello el discurso ultraderechoso que resalta estas cuestiones.

Replantearse y reflexionar sobre estas situaciones, y muchas más que no nombramos en este artículo por resaltar las principales nada más, es un obligación imperante para la nueva organización social y política de nuestro pueblo. Los nuevos desafíos que la política argentina enfrentará en el futuro cercano, vuelven necesario y de urgencia corregir errores que han costado muy caro al pueblo argentino. De continuar con estas prácticas nocivas para el armado político, solo se tendrá como consecuencia un afianzamiento de las estructuras de extrema derecha en nuestra nación.

*Profesor de historia y periodista
Director del Proyecto de Comunicación Popular
Palabra de Pueblo