agosto 8, 2026

Puntanidad al palo

defender lo logrado

Duro revés para Milei en el Senado: aliados le vaciaron la ley y solo sobrevivió un tercio del proyecto

El Gobierno nacional sufrió este jueves un fuerte traspié en el Senado, donde el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó muy lejos de la versión original impulsada por la Casa Rosada. La presión de bloques aliados obligó al oficialismo a retirar el capítulo sobre la Ley de Manejo del Fuego, que se sumó al ya eliminado apartado sobre la extranjerización de tierras.

Con esas bajas, la iniciativa quedó reducida a menos de un tercio de su contenido inicial y solo obtuvo media sanción en los capítulos vinculados a desalojos, expropiaciones y el Registro de la Propiedad Inmueble.

La negociación se complicó a medida que avanzaba la sesión. Senadores que hasta hace pocas horas acompañaban al oficialismo cambiaron su posición y rechazaron las modificaciones propuestas. Entre ellos estuvieron Flavia Royón, Edith Terenzi, Beatriz Ávila, Maximiliano Abad, además de legisladores misioneros y santacruceños, que dejaron sin respaldo los artículos referidos al manejo del fuego.

El cambio de postura de los bloques dialoguistas terminó por desarmar la mayoría que el Gobierno esperaba sostener. Incluso desde el oficialismo debieron anunciar en pleno debate que retiraban ese capítulo del proyecto para evitar una derrota aún mayor.

El clima político se tensó aún más tras las declaraciones del senador libertario Joaquín Benegas Lynch, quien calificó de «ignorantes» y «tibios» a legisladores aliados por cuestionar algunos puntos de la iniciativa. Sus dichos profundizaron el malestar y aceleraron el quiebre de los acuerdos que la Casa Rosada había tejido en las últimas semanas.

Finalmente, el Senado aprobó únicamente las reformas vinculadas a los procedimientos de desalojo, las expropiaciones y el Registro de la Propiedad Inmueble, dejando afuera dos de los capítulos más polémicos del proyecto. El resultado representó un nuevo revés político para el Gobierno, que volvió a ver cómo sus propios aliados limitaron el alcance de una de las reformas que consideraba prioritarias.