La postura de Ponce de poner a su hijo Germán del cual pretende que sea Presidente del Concejo en desmedro de Piri, fue la gota que rebasó el vaso.
Piri, parte del Tribunal Electoral, contestó con munición gruesa y ante una denuncia de Raúl Laborda por actos políticos municipales, no dudó y le clavó una prohibición que hizo estallar al Municipio.
Sacado Enrique quiso trompear a su sobrino Piri, según una fuente Municipal y Piri, envalentonado por la buena imagen que tiene en la sociedad de San Luis, le habría dicho de todo, soberbio, altanero y le facturó la poca visión política y la falta de códigos de haber traicionado a Cristina con Macri y haber sido funcional a Cambiemos, que no nos reventó políticamente, había dicho Piri.
La firma de la resolución que prohibió el apriete de Ponce disfrazado de capacitación a instancias nada más y nada menos que de Raúl Laborda, a quien odia Enrique Ponce, definitivamente terminó con el poncismo como unidad política y el frecuente diálogo que ya tiene Piri Macagno con el oficialismo provincial hace pensar que el Piri podría tener en muy lejano tiempo, pertenencia en el peronismo.
Fuente: Edición Abierta

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