Alberto Rodríguez Saá volvió a poner en marcha la maquinaria peronista en San Luis con un mensaje directo a la militancia: reorganizar el PJ, abrir las puertas del partido y volver a disputar el poder provincial.
En un encuentro con militantes, el exgobernador y actual presidente del Partido Justicialista puntano cuestionó duramente la situación económica y social de la provincia y apuntó especialmente contra la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores estatales. Policía, docentes y personal de salud fueron mencionados como algunos de los sectores más afectados.

Rodríguez Saá planteó que el peronismo debe dejar atrás los sectarismos y construir un espacio más amplio, capaz de contener a las distintas agrupaciones y sectores sociales. Por ahora, evitó hablar de candidaturas, pero dejó en claro que el objetivo político está puesto en recuperar el gobierno.
Y lanzó una promesa fuerte: si el PJ vuelve a gobernar, aseguró que en apenas cinco meses buscará recuperar el poder adquisitivo de los empleados públicos y reconstruir el tejido social, con la intención de reactivar también la economía provincial.
Pero el mensaje que más ruido hizo fue el cierre. Lejos de mostrarse resignado después de la derrota electoral y del recambio político en San Luis, Rodríguez Saá desafió al escenario actual y aseguró:
“Nos vamos a dar el gusto de volver, vamos a ganar las próximas elecciones”.
Así, el exgobernador volvió a ocupar el centro de la escena interna del PJ y dejó una señal política difícil de disimular: el peronismo puntano quiere volver a jugar por el poder y Rodríguez Saá pretende que la militancia vuelva a creer que la vuelta es posible.
El próximo capítulo ya tiene fecha: 4 de septiembre, cuando está previsto un nuevo encuentro militante.

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